Lupo cumple 105 años con R$ 1,6 mil millones en ingresos, crecimiento en deportes y entrada en el mercado del calzado
Fundada en Araraquara el 21 de marzo de 1921, Lupo —empresa participante de Texbrasil (Programa de Internacionalización de la Industria Textil y de la Moda Brasileña), una asociación entre Abit (Asociación Brasileña de la Industria Textil y de la Confección) y ApexBrasil (Agencia Brasileña de Promoción de Exportaciones e Inversiones)— alcanza su 105.º aniversario habiendo registrado ingresos netos por R$ 1,6 mil millones en 2025, un aumento del 2,8 % respecto al año anterior, cerrando el ejercicio con una utilidad neta ajustada de R$ 158,7 millones.

Según la empresa, el motor del desempeño financiero en 2025 fue la línea deportiva: Lupo Sport registró una expansión del 34,7 % en los ingresos netos frente a 2024, alcanzando R$ 371,5 millones.
Además del deporte, Lupo también avanzó en calzado con el lanzamiento de la zapatilla Origem, marcando la entrada de la empresa en una nueva categoría de productos y ampliando su portafolio más allá del universo de medias y ropa interior.
El EBITDA ajustado totalizó R$ 187 millones, con un margen del 11,8 %, mientras que la generación de caja libre alcanzó R$ 85,2 millones, en un nivel similar al de 2024.
El año también marcó un punto de inflexión en la presencia industrial de Lupo con la inauguración de su primera unidad fabril fuera de Brasil, en Paraguay, dedicada a la producción de medias básicas.
En el ámbito de la reorganización productiva, la compañía avanzó en la redistribución de su estructura, trasladando el sector de pantimedias de la unidad de Araraquara a Itabuna (BA), y anunciando la ampliación de la producción de artículos sin costura en la planta paulista, concentrando también la tejeduría, actualmente ubicada en Maracanaú (CE). En los últimos años, la empresa también ha concentrado esfuerzos e inversiones en eficiencia ambiental, con iniciativas como la adopción de hilos prepigmentados, que reducen significativamente el consumo de agua, energía e insumos químicos.
La empresa también viene ampliando iniciativas de impacto social y educativo, como programas de capacitación profesional y formación en nuevas tecnologías. “La industria vive un momento de transformación, y la innovación pasa por la tecnología, la eficiencia y la responsabilidad. Hemos trabajado para integrar estos pilares al negocio y preparar a la compañía para el futuro, manteniendo nuestro compromiso con las personas y con las comunidades donde estamos presentes”, destaca el director ejecutivo, Carlos Mazzeu.
Para 2026, el liderazgo adopta un tono de cautela sin renunciar al optimismo estratégico. “Vivimos en un mundo en rápida transformación, donde los modelos que llevaron al éxito en el pasado ya no ofrecen garantías para el futuro. Entramos en 2026 convencidos de que estamos bien posicionados para transformar escenarios inciertos en oportunidades”, afirma Liliana Aufiero.